Honda ha dado un duro golpe a sus planes de electrificación en Estados Unidos. La compañía automotriz ha anunciado la cancelación de la producción de tres vehículos eléctricos que habían sido previamente presentados y que se esperaba que salieran de sus plantas de Ohio. Esta decisión drástica se produce en un contexto de importantes pérdidas financieras para la empresa.
El año pasado, varios medios especializados tuvieron la oportunidad de visitar las instalaciones de Honda en Ohio, incluyendo la planta de motores de Anna y la planta automotriz de Marysville. Estas plantas habían sido objeto de una importante transformación para prepararse para la producción de vehículos eléctricos. En la planta de Anna, se había añadido una operación masiva de fundición a presión para fabricar paquetes de baterías para vehículos eléctricos, junto con las líneas de producción de motores ya existentes. Por su parte, la planta de Marysville contaba con una nueva sección equipada con robots, lista para integrar tres nuevos vehículos eléctricos de las marcas Honda y Acura a la línea de producción, junto con modelos como el Accord y el Integra. Sin embargo, estos planes han sido abruptamente interrumpidos.
Honda ha revelado que enfrenta pérdidas significativas para el año fiscal, estimadas entre 5.100 y 7.000 millones de dólares (entre 820.000 millones y 1,12 billones de yenes). Para frenar esta hemorragia económica, la compañía ha decidido sacrificar los modelos Honda 0 SUV, Honda 0 sedán y el Acura RSX eléctrico, vehículos que fueron presentados en el CES del año pasado en un estado de desarrollo cercano a la producción. La noticia ha sorprendido a la industria, ya que estos modelos representaban una apuesta importante por la electrificación y la expansión de Honda en el mercado estadounidense.
Según Honda, existen varias razones detrás de la decisión de cancelar estos vehículos eléctricos antes de que siquiera lleguen al mercado. Una de las razones mencionadas, aunque no detallada, es la actual inestabilidad derivada de las tensiones comerciales internacionales. Es probable que los aranceles y las interrupciones en las cadenas de suministro hayan afectado la viabilidad económica de estos proyectos.
Aunque la compañía no ha proporcionado detalles específicos sobre el impacto de las tensiones comerciales, es evidente que el entorno económico global actual está generando desafíos significativos para la industria automotriz, especialmente en lo que respecta a la producción de vehículos eléctricos. La cancelación de estos modelos es una señal de que incluso los fabricantes más grandes y establecidos están sintiendo la presión y deben tomar decisiones difíciles para proteger su rentabilidad. Queda por ver cómo Honda ajustará su estrategia de electrificación en el futuro y si buscará nuevas oportunidades para ingresar al mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Honda Cancela sus Tres Vehículos Eléctricos Fabricados en EEUU
13/3/2026
tech
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