Malas noticias para los amantes de los videojuegos y, en particular, para aquellos que esperaban adquirir una PlayStation 5. Sony ha anunciado un nuevo aumento de precios para su consola de última generación, y esta vez afecta a toda la línea de productos, incluyendo la reciente PlayStation Portal.

Recordemos que ya el pasado agosto, la compañía japonesa había justificado una subida de precios en Estados Unidos debido a un "entorno económico desafiante". Ahora, la explicación se matiza ligeramente, hablando de "presiones continuas en el panorama económico global", pero el resultado es el mismo: el bolsillo del consumidor se verá afectado.

A partir del 2 de abril, la PlayStation 5 estándar, es decir, la que cuenta con lector de discos, experimentará un aumento considerable, alcanzando los 650 dólares. Esto representa un incremento de 100 dólares con respecto al precio actual, y nada menos que 150 dólares si lo comparamos con el precio anterior a la subida de agosto. Un golpe duro para quienes aún no han dado el salto a la nueva generación.

La PlayStation 5 Digital Edition tampoco se libra de esta subida. Su precio ascenderá a 600 dólares, lo que supone un aumento de 100 dólares desde agosto, cuando costaba 500 dólares. Esta versión, pensada para aquellos que prefieren las descargas digitales, se vuelve así menos atractiva en términos de precio.

Pero la subida más pronunciada la experimenta la PS5 Pro. Esta versión, orientada a los jugadores más exigentes y que ofrece un rendimiento superior, alcanzará los 900 dólares. Un incremento de 150 dólares con respecto a su precio anterior de 750 dólares, que ya era considerablemente elevado. Aquellos afortunados que lograron adquirir una PS5 Pro durante las ofertas del Black Friday del año pasado, cuando su precio se redujo a 650 dólares, seguramente se sentirán bastante satisfechos ahora.

Incluso la PlayStation Portal, la consola portátil de Sony que permite jugar a los juegos de PS5 en streaming, se ve afectada por esta ola de aumentos. Su precio subirá 50 dólares, pasando de 199 a 249 dólares. Un golpe adicional para aquellos que buscaban una opción más flexible para disfrutar de sus juegos de PlayStation.

Esta nueva subida de precios plantea interrogantes sobre la estrategia de Sony y su impacto en la adopción de la PS5. En un mercado cada vez más competitivo, donde otras consolas y plataformas ofrecen alternativas atractivas, el aumento de precios podría disuadir a algunos consumidores y favorecer a la competencia. Habrá que esperar para ver cómo reacciona el mercado y si Sony ofrece alguna compensación o incentivo para mitigar el impacto de esta subida en los usuarios.